Madrid · Residencial · Reforma Integral
PÍO XII
Pío XII reorganiza la planta desde una secuencia clara de recorridos, favoreciendo la continuidad entre estancias sin perder su autonomía.
La materialidad parte de una base neutra sobre la que la madera introduce ritmo y contraste. Aparece enmarcando aperturas, recorriendo los espacios y resolviendo encuentros, consolidando una lectura coherente y continua. Frente a esta base, los papeles pintados — con motivos y color — se integran de forma puntual, cualificando determinadas zonas y generando contraste sin fragmentar el conjunto.
Los elementos a medida — panelados, piezas de almacenamiento o bancos integrados — se incorporan como parte de la arquitectura. La vegetación se introduce con un sentido preciso, acompaña los espacios y aporta profundidad, reforzando una atmósfera doméstica y cercana.
El proyecto se completa con una selección contenida de mobiliario y piezas decorativas que se integran sin imponerse, alcanzando un equilibrio entre orden y expresión donde materiales, uso y ambiente se construyen de manera conjunta.